#PonteATrabajarPoderJudicial
“Nadie debe pegarle a nadie, grábatelo, sea quien sea y aunque tengas ganas de hacerlo, no lo hagas, porque eso no se debe hacer”
Lady Guillen y Arlette Contreras han generado en estos días que la sociedad se escandalice e indigne, porque las dos personas que le ocasionaron daño a ambas, han salido de prisión. No necesito saber de derecho para saber que el sistema judicial en el Perú está podrido y quienes están dentro de él, han perdido la línea y el criterio para desempeñar un cargo ahí, eso es definitivo.
Desde hace años y la historia lo dice, las mujeres, hemos buscado por “ganar un lugar” en la sociedad: que nos dejen votar, que podamos estudiar, que nos podamos mudar de casa sin casarnos, que nos guste el fútbol y que si no sé cocinar no sé pues y no pasa nada, y demás ejemplos como los que describe ese comercial de Promart que sale en la tele actualmente.
Yo no sé hasta qué punto, el objetivo de la lucha de las mujeres de antes, sea el mismo o haya mantenido la misma perspectiva del de ahora. Puedo votar, puedo estudiar y me puedo largar de mi casa cuando me dé la gana (ya lo hice hace años por cierto), pero ahora marcho para que no me peguen ni me dañen y sepan que a las mujeres “ni con el pétalo de la rosa”. ¡Ah claro! Pero a la hora de pagar la cena, el “telo” y levantar un bidón de agua “no, porque las mujeres no deben”.
Este feminismo denodado que últimamente se ve en redes sociales y que la mujeres por aquí y que las mujeres por acá, mujeres, mujeres ¡ra, ra, ra!, me ha hecho ver lo ridículos que podemos llegar a ser. Yo no marcharía por el “ni una menos”, yo marcharía a conciencia y con convicción, porque el Estado se ponga los pantalones y haga una depuración intensa de todos aquellos que trabajan en el poder judicial de este país que hace que no solo los golpeadores salgan como si nada, sino también delincuentes, asesinos, extorsionadores y demás personas que deberían ser juzgados y purgar condena por sus actos.
La famosa y espectacular doble moral de la que todos tenemos un poco y que no aceptan algunos, debería hacernos reflexionar que más allá del género, condición social, religiosa, sexual y lo que fuere, no se debe permitir la violencia de ningún tipo. A ver, ¿qué pasa con aquellos hombres que también sufren maltratos? Alguien marcha por ellos, ¿no verdad? Y por los homosexuales o prostitutas que deben correr y escaparse de los serenos de la Municipalidad de Lima que los buscan como delincuentes para golpearlos, echarles agua y humillarlos. Y ¿los niños?...
Acá no es cuántas marchas hagamos, acá es poder entender el concepto de persona que todos debemos tener que como dije antes, va más allá de una condición; si no te gusta algo o te tratan mal, gritas, te vas, pides ayuda y que la chupen. Pero claro, para eso, el Estado – PPK y Marisol, esta va para ustedes – debe chambear para poder tomar medidas significativas que haga evidente que puede velar por mi seguridad y por las de todas las personas en general.
Es vergonzoso y horrendo que el Ministro de Justicia salga a las cámaras y dentro de todo este escándalo diga "sí pues
A nadie le gusta salir en la tele mientras estás siendo arrastrada por el suelo o enseñar los moretones en la cara y el labio reventado; es totalmente lamentable y me solidarizo con ambas personas, pero no hay que perder la línea de levantar la voz, por todas las personas en busca de un bien común.
Antes de salir a la calle a decir #NiUnaMenos, prefiero hacerlo también diciendo #PonteATrabajarPoderJudicial.